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Trastos & Letras

A ELBA

 

 

 

Tienes toda la razón, Elba.

Aunque la salud se nos rasgue en jirones por el pasillo largo y oscuro en busca de la vida. Aunque el destino sea una caricia en el espejo, si alguien zascandilea con el azogue todo se muestra borroso. Mis manos se llagan por no atreverse a girar el pomo. El silencio es cómplice, es esa güega donde la mirada declina el horizonte.

Venga, regálame tu risa, salva lo poco que tuve de alguien. Sólo tu risa y volveré a morir por revivir una vez más.

Para tí Elba figurada, certero dardo de voluntad.

Soneto LI (Tu risa...)

 

Tu risa pertenece a un árbol entreabierto
por un rayo, por un relámpago plateado
que desde el cielo cae quebrándose en la copa,
partiendo en dos el árbol con una sola espada.

Sólo en las tierras altas del follaje con nieve
nace una risa como la tuya, bienamante,
es la risa del aire desatado en la altura,
costumbres de araucaria, bienamada.

Cordillerana mía, chillaneja evidente,
corta con los cuchillos de tu risa la sombra,
la noche, la mañana, la miel del mediodía,

y que salten al cielo las aves del follaje
cuando como una luz derrochadora
rompe tu risa el árbol de la vida.

 

Pablo Neruda

 

 

Taller Literario 14 de Febrero

TALLER  LITERARIO DEL DIA 14 DE FEBRERO

 

Se propone hacer  unos proyectos en conjunto y después tutorías individuales para que Borja pueda orientar a cada uno sobre lo que queramos escribir cada uno.

Nos presentan dos libros :

Uno como novedad literaria  “La clase” de François Begaudeu

La felicidad Humana de Julián Marías

 

Vamos a crear una serie de Cortos , cada ejercicio que hagamos en clase se va a realizar

Un corto como mucho son 5 minutos.

Plantearnos el visualizar el corto. La tematica será libre .

Quedamos el domingo 22 en mi casa a las 17 h para los que tengan dudas a la hora de insertar un texto

Ejercicio Practico :

·         Espacio = Barbastro

·         Tiempo = Actual

·         Lugar : Un salón

·         Personaje : unos 60 y tantos, prejubilado .Es Viudo o separado, sus nietos no viven en el mismo sitio que el

·         La idea Basica es la SOLEDAD.

Se va a trasmitir soledad , con un monologo interior( voz en off),el conflicto surge porque se ha quedado solo y sus hijos y nietos viven tan lejos que solo recibe las visitas de rigor. Era un ejecutivo ,con lo que no tiene amistad. El quiere entablar una relación con sus nietos .

Se oye solo una voz , la del abuelo, y es una conversación entre el abuelo y los nietos. El hombre se da cuenta de que esta solo. Intenta suplir esa falta con un ordenador nuevo .El es incapaz de comunicarse con nadie ni siquiera con su familia. Se utiliza el ordenador para ser algo de incomunicar.

Como escribir un monologo interior : el pensamiento no es elaborado, es incoherente, tiene saltos. Técnicas para escribir coherente. Causay efecto

 

Un texto a de ser atópico.es decir hay que cambiar un tópico.

POSIBLES TEMAS

Los peligros de Internet

IDENTIFICARNOS : Tipo de textos se van a vender

·         Violencia Domestica

·         Crisis Economica

·         Quedarse sin Casa

·         La f ustración del estudiante

·         Mileurista

·         Tener o no tener hijos

·         Consumismo

·         Esclavos de los instrumentos

·           

 

SILENCIOS

 

Quiero volver al silencio de las noches entre amigos, de alegría y charra, escuela de complicidades en un mar de esponjas colmadas de descubrimiento y risas. A ese silencio de los besos, del placer envolvente de nuestros sexos. Retornar al silencio de volar en un sueño, sentirme pájaro de nuevo, planear por sobre todo, flotar en lo inmenso.

 

Voy a encerrarme en ese silencio que queda tras cada momento pleno de la vida. Podrías ayudarme a conseguirlo por ver si de este modo acabo de comprender lo que soy, lo que te cuento.

 

Silencio

 

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

 

Octavio Paz

El esperpento de las mil y una manías

El esperpento de las mil y una manías.

 

Si en aquellos años, hubiesen existido las ecografías su madre no hubiera dudado ni por un momento en abortarlo.

Cuando nació, ya era feo, pero claro, todos los bebés o recién nacidos son feos, o por lo menos así lo pensó su madre cuando vio aquella masa de carne informe que le colocaban sobre el regazo.

El chiquillo en cuestión, era algo digno de ver, si hubiesen llamado al exorcista del Vaticano, seguro que hubiese dicho que era una abominación del maligno, que se había cebado en una pobre criatura indefensa.

El día de su bautizo, por decir algo, el cura cuando lo vio, pidió a su madre, muy descortésmente, que hiciese el favor de cubrir el rostro del neonato. El pobre párroco enfermó de repente y casi temieron por su vida. Cuando salió del hospital se fue directo a un manicomio, diciendo que había bautizado al mismo Satanás, y que la iglesia estaba manchada por el maligno, y que la única solución era quemarla. Sólo el fuego sería capaz de purificar aquel lugar que hasta ese día permaneció santo y a salvo del demonio.

Bueno, esto es exagerar las cosas, por que tampoco era tan tan enormemente feo, algo repelente… pues sí, bastante, pero doy fe de que el chiquillo no tuvo la culpa.

Físicamente, si no lo conocías, y si no estabas acostumbrado a verlo, la verdad es que asustaba, pues tenía unos rasgos físicos bastante acentuados, que diferían bastante de lo comúnmente acostumbrado.

No sé bien si decir que eran defectos físicos o es que estaba simple y llanamente mal hecho.

Su cara, daba miedo y mala gana. Si la mirabas con asco, era capaz de provocarte el vómito, con lo cual aquel que se acercaba al chiquillo o tenía una educación de aupa, o tenía que salir por patas. Empezaremos por el cabello, era de un color oscuro, con mechones claros, pero presentaba una particularidad, los mechones eran lacios y parecían como pajas de trigo seco, el resto era rizado, como el de los negritos del África y sedoso. Algunos malintencionados dijeron que eso es que la madre compartió cama el mismo día con dos individuos y que en vez de salir gemelos salió uno a trozos como el plum-cake, que lleva de todo y a su libre albedrío.

Los ojos son llamativos a más no poder, y no precisamente por su belleza, aquí también se presenta una dualidad un tanto sospechosa; un ojo chiquito y negro como el azabache, y otro grande y azul, tan desproporcionado que parece un mar dentro de una isla. Además son extremadamente singulares por el hecho de que el pequeño cada vez se hacía más pequeño, hasta llegar a ser un punto como un lunar en medio de la frente abombada, y el azul, completamente al revés, le convertía en un Polifemo extraordinario.

El hecho de tener un solo ojo útil para la visión, hacía que este tuviese una forma de mirar que aterrorizaba, las pupilas se le dilataban hasta extremos insospechados cuando se trataba de ver algo muy pequeño, y al contrario si se trataba de mirar hacía el horizonte o alguna cosa lejana, pero lo que más impresión causaba era la forma de voltear dentro de la cuenca. Su iris parecía una noria en dos dimensiones, tal cual si fuera un camaleón.

Por nariz, creo que directamente tenía una trompa inmisericorde que le hacía doblar el cuello y estirar sus cervicales hasta apoyar el mentón a la altura del esternón. No era joroba, por que no tenía espalda suficiente para ello, era como el cuello de una jirafa aplastado con la intención de llegar algún día con la barbilla al ombligo.

De la boca, mejor no decir nada, era un pequeño agujero, casi inútil. Su madre para amamantarlo tenía que ponerle pajitas de refresco, cuando se hizo más grande, la comida se la daban con jeringuilla. De hecho, creo que no tenía dientes, en el caso de haberlos tenido le hubiesen crecido tanto que le saldrían como colmillos de jabalí, pues por aquel orificio era poco menos que imposible meter cualquier cosa sólida.

Del resto del cuerpo, bueno, era todo él proporcional a los rasgos de su cara. Las piernas extremadamente largas y finas, mientras que sus brazos eran cortos y robustos, y sus manos tenían seis dedos escuálidos, pero con unas uñas de acero, mientras que las de los pies se le rompían a cada paso.

Vestirlo, eso era cosa de artistas. Lástima que no naciese en la época del cubismo, pues alguno de nuestros grandes pintores le podría haber diseñado la ropa. Pero su madre era muy apañada la mujer y se la hacía ella misma a medida. La única pega que tenía todo esto es que para cuando  acababa, Darío había cambiado  ya su cuerpo de nuevo.

No sé de que estarían hechas sus células, pero estaban dotadas de un impresionante dispositivo de autoregeneración. A pesar de lo mal formado que estaba ya de nacimiento, poseía la capacidad de regeneración en cualquiera de sus tejidos, el más visible, el epitelial, gozaba de una salud de roble, en los 50 años que vivió, nunca tuvo una arruga, ni siquiera las heridas se le quedaban marcadas. Si se hacía un corte importante, antes de que su madre dijese: ¡Jesús! La herida ya había cerrado perfectamente sin cicatriz alguna, y lo que es más raro, sin muestra alguna de dolor. Aunque… claro con esa boca poco podía quejarse, a lo más que llegaba era a emitir sonidos guturales, muy agudos y otros apenas audibles broncos y que te pegaban cada susto que no sabías si echar a correr, gritar, callar o mearte encima

Torres y el marido de Feli

A María su marido la dejó por otra mujer.  Esto alentó a Feli a complacerse maliciosamente, a regodearse en el dolor de la desdichada y todavía enamorada María.  Solía hacer comentarios en las comidas de empresa de su marido, a las que acudían las mujeres de los empleados, vanagloriándose de la fidelidad de éste y del amor que le profesaba.

-María fue la última en saber lo de Julián,- decía Feli –a mi marido nunca se le ocurriría hacer semejante cosa.  Y si se le pasara por la cabeza hacerlo, tiempo me faltaría para ponerle de patitas en la calle.

Lo que no sabía Feli, era que su marido aprovechaba cualquier ocasión para hacer una incursión al burdel más cercano.  El marido de Feli no tenía una amante, no, pero el vicio o la necesidad habían hecho que llevara una doble vida exactamente igual que Julián.

Torres y el marido de Feli, que eran compañeros y amigos desde la infancia, acudían al prostíbulo de Santa Afra cada vez que se organizaba una cena en su departamento.  Aunque trabajaban en una compañía de seguros, se habían apoderado de dos carteras con placas de la policía y, haciéndose pasar por dos agentes de la judicial se manejaban a su antojo con las chicas, intimidándolas con revisarles la documentación y otros enseres privados.  Puede resultar cómico este proceder desde el punto de vista de los dos amigos, pero era de lo más dramático para las pobres putas, ya que tenían que acceder y consentir en hacer cosas de lo más peregrinas y, por supuesto, a precio de saldo.

Entraban los dos por la puerta de El Congal y el marido de Feli buscaba con los ojos a su favorita.  Si no se encontraba aquella noche, elegía otra de su agrado y le hacía una señal a su amigo.  Entonces, Torres se acercaba a ella y la convencía para que subiera con su compañero.

No se sabe muy bien por qué Torres nunca subía con ninguna chica y tampoco por qué era él siempre el que se trabajaba la que le gustaba a su amigo para luego pasársela.  El caso es que siempre iban juntos y todavía no les habían pillado.  Si la pobre Feli se enterara de esto, no sé si pondría a su marido de patitas en la calle pero, seguramente, ella no la pisaría en una temporada.

 

DEBERES PARA EL PROXIMO DIA 14 DE FEBRERO

SEGÚN JUAN, QUE YO NO ASISTÍ, POR MOTIVOS LABORALES LO QUE HAY QUE HACER ES LO SIGUIENTE:

-HACER LA DESCRIPCIÓN DE UN PERSONA, DE FORMA QUE SE SAQUE UN RETRATO DE ALGUIEN QUE TENGA UNAS CUALIDADES FISICA, PSIQUICAS O CUALQUIER OTRAS QUE SE OS OCURRAN QUE SE SALGAN DE LO CORRIENTE

SE PUEDE CREAR UN ESPERPENTO, FISICO O PSIQUICO O DE LAS DOS A LA VEZ

NADA, CUESTION DE ECHARLE IMAGINACION A LA COSA

PUES NADA MAS CHICOS, QUE OS SEA LEVE

bESOSSSSSSS

ARRIBA Y ABAJO (5) FINAL Y FINAL DEL EJERCICIO

Manuel, sale a la calle. Lleva intención de ir a tomarse un café y leer de paso el periódico a ver si encuentra algún anuncio en el que se necesiten altos ejecutivos, o gerentes, o cualquier cosa a su altura.

Se echa mano al bolsillo, no lleva ni un céntimo. Ralentiza el paso, tiene la sensación de haberse quedado pegado al suelo. De repente el maletín le pesa demasiado. Su carga es insoportable. Lo apoya en el primer banco que encuentra al paso. Rebusca en su interior en busca de algún billete olvidado o de alguna moneda extraviada. Tras revolverlo todo, no encuentra nada.

—“Adiós al café, y al periódico” —piensa para él.

Su cuerpo no le acompaña, sus músculos de repente se han deshinchado, no tiene fuerzas para continuar. La buena suerte que hasta ahora había sido su fiel vigía había decidido unilateralmente abandonarlo, y cogerse unas largas vacaciones.

Se para en medio de la calle. Ve la gente pasar de un lado a otro. Está en un remolino, sin vuelta atrás. Ya no sabe dónde se encuentra, su instinto de cazador le ha abandonado, ahora tan sólo es una perdiz acorralada por el asfalto y su vorágine urbana.

Le falta el aire, empieza a híper ventilar, sus ojos se vuelven opacos, no ven más que sombras amenazantes.

Ahora está seguro, todo ha sido una gran mentira, todo es una broma, o en el peor de los casos un sueño. Él es una pobre perdigacha, y la van a aplastar de un pisotón. Nadie lo ve, ni lo oye, y él sabe que está gritando. La gente se ríe.

Si, se ríe de él, se ríe por que lo van a aplastar, y no puede defenderse, no tiene alas, son diminutas y carentes de plumas.

Las risas se convierten en carcajadas hilarantes. Sus caras conforme se acercan se van deformando, lo que al principio es una tímida sonrisa se va convirtiendo en una boca gigante, hasta tal punto que cuando llega a su lado siente el olor penetrante de esas fauces, abiertas, babeantes que se lo van a tragar. Los dientes se afilan, y se hacen largos como cuchillos y finos como estiletes.

Las caras deformes lo están rodeando, le empiezan a dar vueltas alrededor, y en un momento se meten en su cabeza y se ríen de él, dentro de su cabeza. Sus oídos van a estallar… Su cabeza va a estallar. La sujeta con ambas manos, la agarra con fuerza, grita hasta desgañitarse, y de repente todo es negro.

Oye sirenas…

Está inmovilizado, su mujer lo mira llorando…—“¿Estamos arruinados, verdad?” —. Ahora es él el que cierra los ojos y asiente.

ARRIBA Y ABAJO (4)

¡Manuel! ¿Ya estás aquí?

Sí, hoy he salido pronto de la oficina… Me apetecía comer en casa

¡Ah!... Pues no hay nada preparado, pero si me ayudas en un momento nos hacemos algo. Desde que se fue Rafaela, chico, es que no se come nada bien en casa. Mira que la manía que te dio de decir que no era de fiar

Laura, no empieces. Por favor. Aunque haya llegado pronto estoy muy cansado.

Pues yo, ni te cuento. He estado toda la mañana de compras. Chico, están las tiendas de un imposible que para que. Y eso que dicen que hay crisis, pero para cualquier trapito de nada, tienes que pelear. No me quiero imaginar si fuésemos pobres, como me las iba a arreglar para ir a cualquier tienducha de mala muerte.

Laura no llames al mal tiempo, que bastante feas están ya las cosas.

¿Quieres que te enseñe lo que me he comprado? Es un auténtica ganga. Mira le dijo a Manuel muy emocionada. ¿Has visto que camisa más preciosa?

¿Cuánto te ha costado?

Manuel… ¿qué pasa? Tú tienes algo raro… ¿Estás enfermo? Oye, venga, nos vamos ahora mismo al médico y que te vea

No digas sandeces mujer. Estoy perfectamente.

No me llames mujer, ya te pareces al bocazas de tu padre…

Oye, bonita, sin insultar. Que es mi padre, y el no dice lo que piensa de ti.

Manuel, tú tienes algo. ¿Pero no te has fijado lo pálido que estás?

Manuel estaba blanco, por casualidad alcanzó a ver el precio de la dichosa camisa… 240 €. “Ni que fuera de oro”pensó.

¿A qué es preciosa?

Pero Laura… ¿A ti no te da dolor de conciencia gastarte semejante barbaridad en una camisa? No ves que está medio país que apenas si le llega para comer, y más de medio mundo pasando hambre.

Manuel, no creas que no tengo conciencia. Pero si es una ganga. Es lo más barato que de hoy. Mira… Te voy a enseñar los zapatos que me he comprado, y no son nada caros, me han costado 895`99 € ¿A que son de los más bonito que has visto?... Elegantes, finos, de excelente calidad y lo mejor de todo comodísimos.

No me jodas, Laura. Pero como quieres convencerme de que son cómodos si tienen un tacón de un palmo. Cuando te los pongas será como andar sobre tus uñas. ¿Te los has probado?

¡NO! Pero con verlos, sólo con verlos, ya se sabe que como un guante para los pies.

Laura, ¿se puede saber exactamente cuanto te has gastado hoy?

No sé, Manuel, no llevo la cuenta, pero así por encima, unos 4000 €, más o menos.

¿Más o menos? ¡Tú si que estás mal!, estás como una cabra Laura. ¿Tú sabes cuánto gano yo al mes? ¿Lo sabes o no?

Pues no, nunca me he preocupado de eso.

Pues… suponiendo que todo vaya bien, y eso últimamente es un imposible, llego a unos 10.000 €. Si en un solo día te gastas 4000 €, dime tú… ¿Qué comemos a final de mes?

¿Tan mal están las cosas?

Pues sí… Y tengo suerte de que aún estoy trabajando y voy cobrando algo, que el día que esto haga “ploff”…Nos hundimos, Laura. Nos quedamos en un pozo sin fondo. Nos quedan más de 300.000 € por pagar de la casa. Así que por favor te pido, que raciones tus compras.

Está bien Manuel. Note pongas así. Anda, ven a la cocina y me ayudas a hacer algo, comemos tranquilamente y nos relajamos. Que… ¡hijo, tienes una cara de estresado! Parece que estar a punto de morir.

Prepararon algo de comer ligero; ensalada y carne a la plancha, y unos flanes de postre.

Me tengo que ir Laura. Me esperan para una reunión muy importante. Un beso, cariño… y no lo olvides. Raciona los gastos y las compras superfluas.

Que sí. No te preocupes. ¡Qué pesado estás últimamente con el tema del dinero, por Dios!

 

cronicas insanas

Estuve una semana en el hospital Royo Villanova. Muy bien atendido y sin
más dolor que sentirme como Prometeo, encadenado a tubos por los cuatro
costados. La felicidad siempre espera allá afuera, piensas, y sueñas con
el siguiente paso, la liberación. El 30 ya estaba en casa y mi piel sólo
respiraba velocidad, seguir progresando y verme en la arena dispuesto de
nuevo a todos los lances. Me sentía como si me hubiera despojado de mi ser
al saber que la próstata me había puesto cuernos, lo hubiera dejado
colgado del perchero al marchar de casa al hospital y ahora, una vez de
vuelta, pudiera cogerlo cual abrigo de invierno y dejar el episodio en un
paréntesis confinado en un lugar a la altura del limbo. Craso error. La
piel se ha hecho corácea y no tolera tu gesto. Empiezan las molestias
lógicas, que nunca existieron en tu imaginación, y te quedas compuesto y
sin novia. Diarrea enamorada de ti, esos bajos donde habitaba la glándula
traidora que se levantan en motín tras su condena a muerte, poco apetito y
menos sueño. Mucho tiempo libre y ninguna gana de disfrutarlo. No leo, no
duermo, no como, pero no me quejo, ni me desanimo. Mido el tiempo. Creo
que es mi aliado, me da masajes por todo el cuerpo y cada día tengo la
piel más receptiva para tolerar ese ser del que no me olvido, que espera
paciente y que soy yo.
Sin duda es un baño de humildad.
Así, en el estado del solitario que espera que el calor del amanecer le
secuestre y su luz le tienda la alfombra de un nuevo día, sigo el giro de
los planetas que me circundan, tendido con la mirada hasta el infinito
vertical.

La crisis está ahí fuera.

por qué llueve tanto este invierno?

Lleva varios días lloviendo hacia el cielo. Las gotas emigran de los cuerpos y siguen su verticalidad antigravitatoria. Empieza a procuparme esta pérdida continuada de líquido corporal y pregunto. Nadie sabe la causa del fenómeno, pero he observado que sólo es perceptible en las personas más sonrientes. Los huraños no llueven.
Bendita Australia, cuya gente feliz irriga de esta manera a sus antípodas.

DEBERES PARA EL SABADO

Siento mucho no haber publicado los deberes, perdonadme, esque estoy enfrascada en mil y una cosas, pero ahí van, si os da tiempo los hacéis si no pues nada

Yo no podré ir, pero bueno espero que vayais vosotros.

Hoy espero colgar el próximo de los relatos de los deberes

Consisten en:

Si no me euivoco, jejeje, pues lo estoy haciendo desde la oficina y de memoria:

-1-. Díálogo entre un banquero y un cliente de mucho dinero, de altos vuelos que se ha quedado en el paro, y no tiene un duro, no se puede decir que está en el paro bajo ningún concepto, pero se debe dejar entrever que así es.

Los dos personajes son íntimos amigos y hay que hacer un coloquio en el que se advierta que son amigos.

-2-. Después de hablar con el amigo, el personaje (el rico venido a menos) se encueentra con su mujer a la hora de comer y ella llega con ingentes cantidades de compras, y teenmos que ver qué le dice a la mujer ,para que pare de gastar, pero bajo ningún concepto la mujer ha de enterarse que está en el paro. Situar la conversación entre ellos.

-3-.Aquí ya no hay diálogo, si no más bien una reflexión. El marido se va a trabajar (pues la muejr no sabe qeu está en el paro) lleva su ropa de yuppy, jejeje. y se va a pensar cómo resolver la situación. No tien ni un sólo euro, no puede ni tomarse un café. Tenéis que decir dónde se dirige y qué es lo que piensa.

-4-. Hacer una valoración del guión de la pelícual que nos dio, es decir, encontrar que recursos utiliza el guionista para captar la atención del espectador, si alguno la quiere que me llame por teléfono y se la paso, 690 639 581

-5-. Opcional: hacr una crítica, máximo 20 líneas de la película

-6- El que vaya el sábado que deje un post indicando los deberes para el próximo día

Un beso para todos

Nos vemos

Por cierto yo a la una iré si puedo

ARRIBA Y ABAJO (3) "AQUI EMPIEZAN LOS DEBERES PARA EL SABADO"

Manuel había empezado a odiar el sonido del teléfono, cada vez que lo descolgaba una nueva mala noticia le llegaba.

La melodía chicharrera volvía a la carga. Manuel cogió el móvil con la idea de lanzarlo lo más lejos posible, y si se hacía trizas, mejor que mejor. Pero un último impulso hizo que leyera el nombre en la pantallita alargada: Diego.

¡Hombre Diego! Menos mal que eres tú, por que últimamente tengo ya miedo de coger el puñetero móvil.

Hola Manuel. Pues lo que te voy a decir no es precisamente muy halagüeño que digamos.

No me jodas Diego. Sabes que sólo te tengo a ti. No puedo ni siquiera hablar de éste tema con Laura

Manuel tienes que hacer algo por remediar esta situación. Yo ya no puedo salvarte más el culo. Me juego el puesto, y yo tengo un hijo.

Por favor, dime que puedes hacer algo, que hay alguna solución.

Si hablases con Laura, todo sería mucho más fácil. Ella podría echarte una mano, además ella conoce bastante gente, y podría serte útil.

¡No! Diego, ¡Eso no! Por nada del mundo debe enterarse Laura de esta eventualidad.

Pero hombre, esto ha llegado a límites alarmantes, ya no puedo desviar más dinero a tu cuenta, lo único que puedo hacer es poner el dinero de mi propio bolsillo, y…

Diego, por favor, te lo pido de rodillas, ayúdame. Sabes que Laura no está bien desde lo del aborto, y esto no sé como lo encajaría.

Manuel si quieres le puedo decir a Elora que hable con ella. Las mujeres para esto suelen tener más tacto.

¿No me digas que se lo has dicho ya a Elora?

No, pero lo estaba pensando como alternativa.

Mira, dame tiempo, un par de meses a lo sumo, y si no hay remedio, yo se lo digo. Hazlo por mí. Ten confianza. Esto no puede durar mucho más.

Manuel oía la respiración de su amigo al otro lado del teléfono, y por el sonido que emitía, Diego estaba valorando el tema, muy seriamente, de hecho, Manuel cada vez estaba más seguro de una negativa, y no podía reprochárselo.

Manuel, no me lo hagas más difícil, eres mi amigo desde que empezamos la universidad, y sabes que no sé negarte nada, pero en este caso…

No sigas Diego, eso es un no, ¿no es verdad?... Pues tranquilo ya veré como me apaño, no quiero que te sientas mal por mi culpa. Es mi problema, mi puto problema.

Manuel estaba colapsado, el rostro casi amoratado, de rabia e impotencia. Prefería cualquier cosa a tener que decirle a Laura la verdad.

Manuel, tienes 5 meses de retrasos en tus pagos, yo no dispongo de tanto dinero y lo sabes, hasta ahora he tapado el agujero como mejor he podido, pero ya no puedo, es imposible. Piénsalo. Lo único que se me ocurre es pedir un préstamo a mi nombre, pagar las deudas y como mucho mucho tendrías para tirar un mes más.

Gracias, Diego, gracias. Eres un amigo. No sé como podré agradecerte todo lo que estas haciendo por mí.

Una cosa, sólo una, pero muy importante. Debes convencer a Laura para que deje de gastar a ese ritmo tan endiablado.

Pero…

Manuel… ¿sabes cuánto se ha gastado con la visa hoy, sólo hoy?, pues te lo leo literalmente: 3465€, eso no hay bolsillo que lo resista, y mucho menos el tuyo.

¡Dios! Hablaré con ella hoy mismo. No sé como lo voy a hacer… ¡Dios mío, ayúdame

Sí, Manuel. Vas a necesitar sagacidad divina, para hacerle entender las cosas sin decirle  la verdad.

 

ARRIBA Y ABAJO (2)

Todo iba a pedir de boca, Manuel desarrollaba su labor en la empresa como si llevase toda la vida en ello. De hecho cobró gran importancia y renombre en el colegio de Arquitectos de Barcelona, también en el de Madrid, y por ende toda la península.

Gervasio su padre estaba híper orgulloso de su hijo y a todo el mundo le contaba mil y una anécdotas sobre Manuel.

Durante más de dos años Manuel trabajó en la empresa de su padre, pero pronto quiso alzar vuelos en solitario. Se puso en contacto con el Jefe de Personal de Arriba y Abajo, para que le facilitase el traslado a Barcelona, donde él se encontraba como pez en el agua.

No le costó mucho convencerlo, de hecho, en la ciudad condal se estaba preparando por enésima vez la reconstrucción de la Sagrada Familia, y empezaba el boom inmobiliario por los alrededores, sobre todo por la zona costera.

Así que volvió otra vez a tierras catalanas. Allí se reencontró con su gran amigo de la universidad: Diego.

Diego fue su amigo del alma, el que le aguantó las grandes borracheras, el que le soplaba los exámenes, el que le prestaba dinero cuando se quedaba colgado, el que le prestaba el piso para llevar a sus novias de una sola noche , como mucho una semana.

También fue el que le presentó a la que sería su mujer: Laura. Una chica guapísima, de origen económico familiar comparable al de Manuel.

Laura se fue a vivir con Manuel ocho meses después de conocerse, y no habían pasado ni un año juntos que ya se habían casado.

Además del trabajo en la empresa, tenía aparte gracias a los contactos que Diego le facilitó, ingresos extras de empresas constructoras que le pagaban en negro.

Manuel y Laura, llevaban un tren de vida endiablado, y por más que gastaran, nunca se les acababa el dinero.

Diego era director del Banco Sabadell, y convenció a Manuel de que se abriese allí su cuenta, ya que él la vigilaría como oro en paño. Y si había algún tipo de problema que mejor que él para ayudarle a capear el temporal y de paso encubrirle ciertos movimientos de dinero no muy legales.

Laura y Manuel fueron los padrinos de boda de Diego, y Diego y su mujer Elora, fueron los suyos. Los fines de semana siempre quedaban a comer o a cenar.

Entre los clientes del uno y del otro, ambos se rodearon de un círculo muy selecto. Llegaron a ser presidente y vicepresidente del club de golf de Barcelona. Además ambos eran adoradores de la vela, y también se metieron en el mundo de la navegación, y se unieron al ambiente más selecto del club de regatas de la ciudad condal.

Diego y Elora tuvieron dos niños, mientras que Laura sufrió una aborto extrauterino, que le daño parte de las trompas quedando imposibilitada para la maternidad, pero como eran jóvenes tampoco les dio mucha pena.

Laura, que trabajaba de auxiliar en una clínica privada dejó su trabajo, por que Manuel tenía suficientes y más que sobrados ingresos para mantener todos sus gastos y vicios.

Después del aborto, Laura aprendió a desahogar su frustrada maternidad mediante la compra impulsiva y alocada de toda clase de objetos y ropas que luego nunca usaba o terminaba por regalar.

Manuel no se preocupaba en exceso por esta conducta pues no le suponía ningún quebradero de cabeza adicional, su trabajo era autosuficiente para todas estas compras indiscriminadas

Pasados unos años, aproximadamente allá en el año 2005 decidieron comprarse un chalet en la zona de Roses, una segunda vivienda que les valía la friolera de 800.000 euros.

 

ARRIBA Y ABAJO

ARRIBA Y ABAJO

ARRIBA Y ABAJO

—Hijo, date prisa o vas a llegar tarde a tu graduación —me reprochaba mi madre al otro lado de la puerta de mi habitación.

—Mamá, por Dios, déjame tranquilo, me sobra mucho tiempo.

—Manuel, lo siento… Es que… Estoy muy nerviosa ¡Jolines! No todos los días se te gradúa un hijo en Arquitectura. Y además, con tus notas que…

—Que ya lo sé mamá. ¿Cuántas veces me vas a repetir la misma perorata? Estoy por no ir.

—Eso ni en broma Manuel. Tu padre y yo hemos luchado mucho en esta vida para darte esta carrera.

—Mamá, no te pongas así… Anda, que era una broma tontuela.

Manuel siempre tuvo muy presente, a lo largo de su carrera, su procedencia. Una clase social media, que sin llegar a ser alta, se encontraba en una situación económica financiera aceptable. Pero aún así, era plenamente consciente de que el hecho de estudiar fuera, los gastos de material y libros eran excesivos para su familia, compuesta por cinco miembros: sus padres, una hermana mayor y un hermano pequeño.

El padre de Manuel, trabajaba de Delineante en una gran empresa dedicada a hacer estructuras de diseño para los Ayuntamientos de España. Concurso Público que salía, concurso en que estaban presentes con varios proyectos avalados por las empresas de construcción que formaban el Grupo Empresarial “Arriba y Abajo”.

Su sueño era llegar a Aparejador, pero claro, D. Gervasio, no tenía estudios de ninguna índole, y como su mujer, Amalia, no trabajaba, en sus tiempos jóvenes tuvo que desarrollar varios oficios simultáneamente.

D. Gervasio, ya había hablado con sus jefes para intentar meter a Manuel como Arquitecto, y la verdad fue que el proyecto que presentó en la oficina días antes de su puesta de largo en la Universidad de Pompeu i Fabra, hacía gala de su buen talante, su buen hacer y su impecable minuciosidad al realizarlo.

D. Martín que era el Delegado de Personal de la empresa, le dijo a Gervasio que su hijo podría entrar en su empresa cuando quisiese, que siempre tendría las puertas abiertas. Y el hombre no cabía en sí de gozo cuando fue con la noticia a casa.

A Manuel le hubiese gustado más irse lejos y ganarse la vida fuera de casa, pero se sentía en deuda con ellos y aceptó, no exento de alegría el trabajo en la misma empresa que la de su padre.

Ese día era especial, era como una boda, pero sin novia, toda la familia estaba allí para celebrar el primer triunfo de un Ruiz Morales en Arquitectura con mayúsculas.

Cuando acabó todo el festín y la parafernalia del ritual en sí, la familia Ruiz Morales se fue a su casa.

Manuel se desabrochó la corbata, que durante todo el día le había oprimido la garganta, tanto que se le quedó completamente seca al hacer el discurso delante de todos sus compañeros.

Aunque su voz sonó levemente enronquecida, salió airoso de la su intervención pública.

En dos semanas tendría que empezar a trabajar en serio. Pero hasta entonces decidió darse unas pequeñas vacaciones en la playa.

Continuará…

NO TE OLVIDÉ

NO TE OLVIDÉ

—¡Paulino! ¡Paulino! —gritaba desesperada.

Sólo lo veía a ráfagas entre la multitud agolpada. Mientras luchaba por hacerse un hueco y llegar hasta él, Paulino desaparecía y reaparecía como si de un pelele se tratase. Lo vio sangrando por la ceja, chorrear sangre de la boca. Los pocos metros que les separaban se le hicieron interminables a Marina.

Marina era una mujer menuda, con el pelo corto, bastante delgada, que practicaba mucho deporte. Ella no trabajaba y por las mañanas, nada más levantarse se iba a correr unos kilómetros, al volver a casa se quedaba en la piscina climatizada y aprovechaba el agua para hacer los estiramientos. Después se dedicaba a las labores propias del hogar y por las tardes practicaba “spinning”.

A pesar de sus cualidades de atleta adquiridas durante años, se veía imposibilitada para llegar hasta Paulino. Llevaba bastante tiempo sin verlo aparecer. La gente jaleaba a los combatientes con ardor, y cuanto más cerca de la acción estaba más difícil le resultaba abrirse paso.

Cuando llegó a la primera fila y pudo ver por fin a Paulino…

Fue una fracción de segundo, él yacía en el suelo, mientras otros cuatro, le propinaban toda clase de patadas y golpes. Paulino estaba inconsciente.

—Aún no sé como sucedió todo —respondía al fiscal de la acusación sentada en el banquillo—. Sólo recuerdo a Paulino tendido en el suelo, mucha sangre, y botas y puños americanos. No se bien lo que paso.

—¿Quiere decir Ud. que no recuerda nada de lo que les ocurrió a los cuatro agresores de su novio?

—Paulino no es mi novio. Nunca lo fue. Pero…

—Prosiga Srta. Pero… ¿Qué?

—Nada. No tengo nada que añadir.

—¿Desde cuando se conocían Ud. y el Sr. Paulino?

—Pues ahora hará…

—No me refiero a ahora, si no al momento en que se produjo el hecho que estamos intentando juzgar.

—No lo sé, con exactitud, pero alrededor de unos 4 años.

—¿Qué tipo de relación mantenían en ese tiempo?

—¿Quiénes…, Paulino y yo?

—Si Srta. a eso me refería.

—Protesto —saltó de inmediato el abogado defensor de Marina—. El fiscal está preguntando cosas que no son relevantes para el caso que nos ocupa.

—Se admite la protesta —sentenció el Juez de la Sala de lo Penal Nº 5—. Haga el favor de atenerse a los hechos Sr. Fiscal.

—Está bien —El fiscal hizo un mohín de fastidio, se ajustó la corbata al cuello y prosiguió—. No es verdad Srta. que usted se bastó sola para acabar definitivamente con los cuatro agresores de Paulino.

—No lo recuerdo.

—Hemos oído varios testigos en esta Sala a lo largo de 14 días que atestiguan, bajo juramento que así fue.

—Pues si ellos lo dicen será verdad. Pero la verdad es que con lo menuda que soy no me imagino que yo pudiese con 4 hombretones que me sacaban mucha altura y corpulencia.

—¿Cómo es posible Srta. que Ud. se acuerde del aspecto físico de los agresores y no recuerde que pasó con ellos y cómo acabó toda la pelea?

—Pues no lo sé —respondió marina tranquila y fríamente, como si no fuese con ella.

—No hay más preguntas —aclaró el Fiscal, y se retiró a su asiento.

Después de varias hora de interrogatorio, y de las intervenciones finales tanto del Fiscal como del Abogado defensor de Marina. El caso estaba visto para sentencia.

En los próximos días el Juez dictaría Auto de Sentencia.

Marina fue esposada nuevamente y llevada a la cárcel de mujeres de Alcalá Meco en régimen de prisión preventiva


RECUERDOS ENCADENADOS

RECUERDOS ENCADENADOS

RECUERDOS ENCADENADOS

A veces recuerdo la mar en calma, el murmullo de las olas, el olor a salitre, y veo tus ojos en el cielo dibujados.

Tus ojos, esa mirada limpia y verde azulada, como si en ella cupiesen todos los océanos del planeta.

Océanos cubiertos de plata, de amor y tesón, de vida y orgullo, de sangre y sal, que recorren mis venas cuando en ti vengo a pensar.

Tu mano en la mía, tu alma al ras de mi vida, tus alas invisibles que todo lo rodean, Tu calor en mi mejilla, tu sudor en mi frente, tus pensamientos en mi cabeza, y ahora, ahora ya no puedo tenerte.

Te tuve en mis noches, en mis mañanas, en las flores, en la primavera, en el estío y en el frío invierno. Ahora todo se vuelve otoño, tiempo de recuerdos, de hojas caídas, de grises nubes, de lluvia en el viento.

Viento que me trae el sonido de tu risa, el aliento de tu boca, el murmullo del mar, de nuestro mar, del que nos vio amar, soñar, volar, y olvidar

¿Olvidar? No puedo hacerlo, no contigo, que te llevo dentro, llevo tu cariño, metido en el monedero, y cuando me siento triste lo cambio en sentimientos para que no se me acabe y siempre tenga algo de el suelto.

Solté las amarras, sin pensar que si algún día podía volver ya no estarías varado en la playa, no caí en las mareas, ni en los vientos, ni en las olas que se te llevaron a otro puerto.

Puertos de tierra y rocas, de acantilados y malecones, de hormigón y gaviotas que saludan al viajero.

Viajé tierra adentro y me dejé olvidado lo único que tengo, a mi amigo, a ese que tanto quiero, lo dejé repleto de dolor y llanto.

Lágrimas que derramaste en la despedida, cuando me dijiste. ¿Por qué te vas vida mía? Y yo no supe que contestarte por que mis palabras eran mudas, y tus lágrimas cantos.

Canciones de soledad, canciones de amistad, canciones que intercambiamos en el silencio.

Silencio mudo, y emoción en la piel y en el corazón abierto, se nos abrió un sima como un tajo de puñal acerado.

Acero se hizo el mundo, blandiendo espadas de sortilegios, quedamos separados, ya no había remedio.

Remediamos nuestras penas con cartas y teléfono. El frío se nos quedó dentro. Sabíamos que estábamos condenados para siempre al recuerdo.

Recuerdo el mar, tus ojos, tus manos, recuerdo que eras mi amigo y sé por que lo noto que te llevo dentro.


RECUERDOS ENCADENADOS

RECUERDOS ENCADENADOS

 

A veces recuerdo la mar en calma, el murmullo de las olas, el olor a salitre, y veo tus ojos en el cielo dibujados.

Tus ojos, esa mirada limpia y verde azulada, como si en ella cupiesen todos los océanos del planeta.

Océanos cubiertos de plata, de amor y tesón, de vida y orgullo, de sangre y sal, que recorren mis venas cuando en ti vengo a pensar.

Tu mano en la mía, tu alma al ras de mi vida, tus alas invisibles que todo lo rodean, Tu calor en mi mejilla, tu sudor en mi frente, tus pensamientos en mi cabeza, y ahora, ahora ya no puedo tenerte.

Te tuve en mis noches, en mis mañanas, en las flores, en la primavera, en el estío y en el frío invierno. Ahora todo se vuelve otoño, tiempo de recuerdos, de hojas caídas, de grises nubes, de lluvia en el viento.

Viento que me trae el sonido de tu risa, el aliento de tu boca, el murmullo del mar, de nuestro mar, del que nos vio amar, soñar, volar, y olvidar

¿Olvidar? No puedo hacerlo, no contigo, que te llevo dentro, llevo tu cariño, metido en el monedero, y cuando me siento triste lo cambio en sentimientos para que no se me acabe y siempre tenga algo de el suelto.

Solté las amarras, sin pensar que si algún día podía volver ya no estarías varado en la playa, no caí en las mareas, ni en los vientos, ni en las olas que se te llevaron a otro puerto.

Puertos de tierra y rocas, de acantilados y malecones, de hormigón y gaviotas que saludan al viajero.

Viajé tierra adentro y me dejé olvidado lo único que tengo,  a mi amigo, a ese que tanto quiero, lo dejé repleto de dolor y llanto.

Lágrimas que derramaste en la despedida, cuando me dijiste. ¿Por qué te vas vida mía? Y yo no supe que contestarte por que mis palabras eran mudas, y tus lágrimas cantos.

Canciones de soledad, canciones de amistad, canciones que intercambiamos en el silencio.

Silencio mudo, y emoción en la piel y en el corazón abierto, se nos abrió un sima como un tajo de puñal acerado.

Acero se hizo el mundo, blandiendo espadas de sortilegios, quedamos separados, ya no había remedio.

Remediamos nuestras penas con cartas y teléfono. El frío se nos quedó dentro. Sabíamos que estábamos condenados para siempre al recuerdo.

Recuerdo el mar, tus ojos, tus manos, recuerdo que eras mi amigo y sé por que lo noto que te llevo dentro.

Me llamas,

Me buscas,

Me despiertas

Y yo abro los ojos

.

Te veo desaparecer

Cubierto de bruma

Y creo sentir,

De tus labios el aroma.

.

Te amo,

Con locura,

Con toda la pasión

Que cabe en la  huida.

.

Un beso frío

Viene con la aurora

Y se deposita

En esta mejilla rota.

.

No te escapes

Vuelve

Te espero

No quiero perderte.

.

Ven, aquí, junto a mi vera

Envuélveme en tus brazos

Y déjame ver tu sonrisa.

.

Sólo tú eres mi yo

Piensa en mí

Cuando se ponga el sol

Y sosiega mi alma en tus labios.

.

¿Por qué me llamas?

Si después no me esperas

Cansada ando, corro y vuelo

Y tú, tú, mi vida te llevas

 

¿Dónde estás?

¿Dónde estás?

 

¿Dónde estás? Te pregunto

Y tú sigues muerto

A veces pienso que te ríes de mí

Y otras que me tienes miedo

.

¿Dónde estás?

La duda me está matando

No te veo, no te siento.

Y la muerte me enseña su negro manto

.

¿Dónde estás?

Necesito la respuesta,

Necesito que me ayudes a vivir

¿Por qué no contestas?

.

No sé dónde estás

Ni si estás o eres nada

Sólo sé que te extraño

Que mi mundo se hace

Infinitamente raro.

.

Sin ti, ¿tú crees que soy?

No, sin ti me come el anonimato

Y quiero en tu piel posar mi mano

Resbalar con tu saliva y morder tu encanto.

.

Responde: ¿Dónde estás?

Mira mi aliento en el llano

El mar se encabrita

Me está pidiendo la mano

.

Dime dónde estás

O al amanecer seré desposada

Por el amargo licor

Del desamor y el desencanto

Y es que yo como loca te amo.

SÓLO ME FALTABAS TÚ

SOLO ME FALTABAS TU

 

Me he levantado con una sensación extraña. De hecho me he pegado toda la noche sueña que te sueña, y al sonar el despertador me ha parecido por un momento que me lo había imaginado.

La claridad del amanecer entraba por las rendijas de la persiana. Tenía que levantarme deprisa por que me esperaba un día duro de cojones, pero lo único que se me  pasaba por la cabeza era volver a cerrar los ojos y seguir durmiendo. La pereza se apoderaba de mi voluntad y me estimulaba tan sólo a hacerme un gurruño y permanecer en la cama en posición fetal.

Ringggggg, ringgggggg, ringgggggggggg

Otra vez el puto despertador, he deseado que explotara y se hiciera mil añicos para poder olvidarme de el de una puñetera vez, como si dejando de sonar se esfumara la obligación de tener que levantarme, pero no, si me dormía otra vez, mi jefe me mandaría al carajo sin pensárselo ni mucho ni poco.

En este mes ya he llegado tres días tarde, y además es que ya no hubiera sabido que excusa ponerle, el primer día coló por que había caído una nevada de las que hacen historia y la verdad que casi todo el personal llegó tarde, y algunos directamente ya ni llegaron. El siguiente le dije que se me había parado el coche y que el transporte público a horas punta es un desastre, el tercero, de eso hace dos días nada más, más valdría no recordar el pretexto que se me ocurrió: nada más y nada menos que le solté que se me había reventado la tubería del desagüe de la lavadora y que se armo un zipi zape  increíble con los vecinos del tercero, que les caía el agua a chorros, bueno una barbaridad detrás de otra, no me creyó.

Pero como iba a creerme si llevaba los ojos hinchados y pegados del sueño, y las lagañas estaban de verbena a su aire, por ahí enganchadas como pulgas a perro sarnoso.

Bueno, he saltado de la cama como un resorte, y me he prometido a mí misma que hoy todo iba a salir bien. Antes de acostarme me hice un planning completo del día, y puse el despertador treinta minutos antes de lo habitual. He abierto los ojos a duras penas que me ha costado lo mío, por que ni el Superglue 3 es más efectivo que mis pegajosidades oculares.

Lo primero que tenía pendiente era una ducha bien calentita. Con que yo toda chula, he encendido el calentador, y mientras se calentaba el agua, me he ido a la habitación para prepararme la ropa. Por la mañana tenía que estar impecable, tenía una reunión con unos clientes de Irlanda y en la operación me jugaba ni más ni menos que seis millones de euros, que ahí es nada.

Todo iba de maravilla, hasta que me tocaba aclararme el pelo, han cortado el agua, de repente y sin previo aviso, pero… ¡qué hijos de puta los del ayuntamiento! A mí de siempre me ha gustado tener un par de botellas de agua de Font Vella, por eso de que dicen en la tele que el agua te cuida y no sé que más tonterías, pero esta mañana, ¡jodete!... Esta mañana toda tranquila yo he ido a buscar mis botellas cuando de pronto he caído en la cuenta de que ayer por la noche tuve la feliz idea de regar mis plantas de marihuana con agua mineral a ver si recuperaban su verdor y esplendor, por que la verdad es que las tengo un poco chuchurrias.

La primera en la frente como dice mi amiga Josefa, pues eso, ni gota de agua en casa, y a las seis y media de la mañana no hay bar abierto que me venda unas botellas de agua, y la única tienda en que están las 24 horas de servicio está de vacaciones por que en invierno dicen tienen menos faena, ¡pos me cago yo en el invierno, en el agua y en las vacaciones!

Total, que me he peinado como dios me ha dado a entender, el pelo que se ha quedado emplastao  y almidoanao, y encima mojado, por que ya no me he atrevido a secármelo con el secador. Yo pensaba si me lo seco esto va a parecer el sicadur que ponen los escvaladores en las rocas para fabricar presas artificiales, así que con dos ovarios bien puestos me he vestido y me he arreglado.

Otra cosa igual, he roto, no descosido, no, he roto literalmente dos pares de pantalones. De todo esto, los culpables has sido los polvorones y los jodios bombones, por que la Navidad es la Navidad, y es sagrado ponerse hasta el culo de beber y comer, y yo no iba a ser menos. Total sólo me he engordado 6 kilos en estas dos semanas, no es que sea mucho, pero si he de tener en cuenta que tengo por costumbre comprarme la ropa un talla más pequeña para resaltar mi estupendo figurín, pues eso, que los he petao como un bolsa de patatas llena de aire.

Se ha convertido en poco menos que una odisea el poder vestirme, nada de lo que tenía en el armario me iba. Bueno sí, tenía los pantalones del día anterior  y tres más que estaban en la lavadora, por que otra cosa no, pero siempre hay que estar bien provista de ropa.

Total, que me he tenido que poner una falda de verano, de esas de volantes hasta los tobillos, y debajo unas medias de abuela, recias más que la sotana un cura.

Con las tonterías no he podido desayunar, y claro, la ley de Murphy es inapelable, el coche no arrancaba. Cuando he llegado al coche y he intentado arrancarlo, y que no había tu tía que lo hiciese, ya me he empezado a preocupar. Hoy ya no estaba siendo tan perfecto como debía, pero aún así, aún tenía un pequeño margen de tiempo para llegar a la oficina.

He cogido un taxi en la avenida principal, el hombre me miraba un poco raro, pero claro, una mujer con faldas de verano en pleno invierno, no es muy normal, aunque he pensado en todo: me he colocado un chaquetita muy mona de hilo, por que el abrigo pues como que no pegaba mucho, pero no le he dado mayor importancia.

A las ocho y veintisiete minutos entraba por el hall de la oficina, más contenta que unas pascuas. A pesar de todos los pesares había llegado puntual.

“Mi jefe seguro que me hará un homenaje, hoy, no se lo va a poder creer”

Sin más preámbulos he entrado en la oficina del gran jefe, mostrando mi mejor sonrisa, estilo anuncio de blanqueador de dentaduras perfectas, y es que eso sí que lo tengo, mis dientes son de ensueño.

¡Buenos días D. Manuel! Ya estoy aquí, en un momento le traigo el memorándum del

Negocio.

¿Señorita Adela?

¿Sí? ¿Qué se le ofrece D. Manuel?

¿De donde viene?

De mi casa D. Manuel.

¿De su casa… con esas pintas?

¿Qué pintas D. Manuel? ¡Ah! Si lo dice por la falda, es que esta mañana he tenido un pequeño problema de vestuario. Pero voy toda conjuntada.

Ya, ya lo veo Srta. Adela. Lleva usted un atuendo muy especial para la ocasión

Gracias D. Manuel es Ud. muy atento. No esperaba menos de un caballero como Ud.

Déjese de payasadas… ¿Pero ha visto Ud. cómo va? Váyase inmediatamente de mi oficina y no se le ocurra aparecer por aquí nunca más.

Pero… D. … Manuel … yo

Pásese por la oficina de personal y recoja su finiquito y que le arreglen todo lo que se le debe. No escatimaré en gastos con tal de quitármela de encima… Habrase visto semejante pinta en mi oficina. A ver si se entera que esto es una empresa formal y los pordioseros se quedan en la calle.

Pero si no voy tan mal, sólo que no tengo pantalones y…

Y supongo que tampoco tendrá usted jerseys, ni zapatos.

Esas palabras me han hecho reaccionar ¡Coño! ¡He ido a la oficina con el suéter del pijama y las zapatillas de estar por casa!

Me he quedado blanca, allí, como una mema, mirando al tontolaba de mi jefe, con cara de asco, y sólo se me ha ocurrido echarme a correr y encerrarme en los wáteres del público. He estado dentro, pues sin exagerar, como unas cuatro horas. No me atrevía a salir y que me vieran en esas condiciones. El pelo se me había quedado totalmente pegado a la cara y más tieso que las tiras de la fregona Vileda recién comprada, llevaba mis queridísimas zapatillas de Micky Mousse, con sus enormes orejitas negras, tan bonitas, y mi pijama de ositos, muy calentito, muy cómodo.

Desesperada  estaba hasta que ha llegado la señora de la limpieza y le he pedido por favor que me dejara su uniforme para poder salir, la pobre no sabía si darse la vuelta y partirse el culo o arrimarme el hombro para que siguiese llorando. Pero se ha portado muy bien, me ha dado su bata y un pañuelo que me ha atado a la cabeza para tapar el pelo. He cogido mi bolso y lo primero que he hecho es entrar en una tienda de ropa y me he comprado un conjunto de chaqueta- pantalón y una camisa preciosa, y justo enfrente me he ido a la zapatería y me he comprado unos zapatos negros con tacón de aguja absolutamente lindos.

Con las mismas me he ido a la oficina para cobrar mis cosas y me he venido para casa.

He llamado a Armando, mi novio, para contarle mis penas, y no me ha cogido el móvil en toda la tarde. Cerca de las ocho de la noche me ha enviado un sms, dónde me decía que daba por finalizada nuestra relación, que se quedaba en Madrid y que allí había encontrado otra mujer que le gustaba más que yo en la cama.

“¡Maldito hijo de puta, cabrón, pues folla hasta reventar, y ojala pilles una infección venérea y se te caiga a trozos!” Esto sólo lo he pensado, pero en ver de mandárselo, me he dedicado a llorar y a desear mi muerte más que nada en este mundo.

Allá a las once de la noche han llamado al timbre de la puerta.

Buenas noches. ¿Es Ud. la Srta. Adela?

Sí, soy yo. ¿Quién es Ud.?

Pues bueno soy el encargado de hacer posible su más anhelado deseo

¿Qué? ¿Está Ud. de guasa? Mire que no tengo el día para ostias, ¡eh!

No, para nada. Me envía la dama de la guadaña, a cumplir sus deseos

¿La Dama de la Guadaña? ¿ Y quién cojones es esa? Mire que me acaban de echar al paro y no tengo humor para nada. Lo único que quiero es morirme.

Pues eso mujer. Yo por así decirlo soy un ángel negro

¿Un qué?

Joder, pues como un mercenario, pero que trabajo para la Muerte.

Anda y vete a tomar por culo y de paso te ríes de tu madre.

Mire Srta. No me lo haga Ud. tan difícil, lo único que tiene que hacer es dejarse matar, y ya está. Todos contentos.

¿Qué… qué? ¿Qué vienes a matarme? Tú lo flipas tío.

Mire Srta. No me haga hablar mal que luego pasa lo que pasa. Hoy es mi día de fiesta, y yo estaba ahí en mi sillón tranquilamente viendo la serie de Mc Giver, que no hay Dios que se lo lleve por delante, y yo estoy preparándome para un master y subir de categoría par en vez de ser un mercenario a secas ser un asesino de renombre, y si consigo encontrar la manera de cargarme a McGiver, lo demás está chupao

Pero… ¿Qué mierdas me estás contando? Tú estás tarao perdio de la cabeza, y te vas inmediatamente de mi casa.

Mire que he perdido mi día de fiesta, que la Muerte está que trina por que no adube a todos los encargos que tiene, y si me voy sin matarla a Ud. hoy voy a tener problemas serios, y yo lo he hecho como favor personal a tan ilustre dama cómo lo es la Sra. Muerte, que por cierto está de Muerte, valga la redundancia.

Déjeme en paz y váyase, o llamo a la policía. Y por su dama la Sra, Muerte no se preocupe Ud. Le dice de parte mía que si tiene algún problema que venga a mi casa que yo ya le explicaré…

Bueno, si es así, me voy. Ya hablará Ud. con ella y arreglarán lo que sea. Buenas noches yo voy a ver si sigo con mis investigaciones. Cuídese.

Se ha marchado por fin. ¡Qué tío más raro!

No han pasado ni diez minutos que vuelven a llamar a la puerta. He mirado por la mirilla a ver si era otra vez el soplagaitas ese, pero no, había un mujer toda vestida de negro con un palo o guadaña en la mano.

¿Quién es? preguntó al otro lado de la puerta.

Hola. Buenas noches. Soy D.ª  Muerte.

¡Alá! ¿Pero que hoy no es el día de Halloween, verdad? ¿Qué pasa hoy que todos vienen con la muerte a cuestas?

Mira niña, acabo de hablar con Nosferatum, mi fiel vasallo, y me ha dicho que no te has dejado matar.

Pues claro que no. ¿Pero qué tontería es esa?

Mira, te lo voy a decir muy clarito, hoy me has pedido como tropecientas mil veces que viniese en tu busca, pero hija, no has podido elegir peor día, tengo dos esbirros de baja, cuatro en huelga por que el afilador de guadañas ha fallecido recientemente y aún no he conseguido sustituto, con lo cual me quedan tres que están hasta las orejas de faena y Nosferatum que lo acabas de ver. Así que venga, ya me estás dando el alma, que ya ves que tengo prisa y no puedo estar aquí toda la noche.

Pero… ¿Esto es una broma, no? pregunté ya más acojoná que otra cosa.

Pero ¿qué bromas ni que gaitas? Después de hacerme pedir un favor personal a Nosferatum, que me va a costar casi el puesto, me dices ¿qué no quieres morirte? Mira, te juro por mis muertos que si no te dejas matar ahora mismo tu no te mueres en tu vida. Eso tenlo clarito me dijo besándose el pulgar con el índice cruzao.

Pues mira tú, muerte de mierda ¿sabes lo que te digo? ¡Qué hoy sólo me faltabas tú!

Vete a la puta mierda, y no vuelvas nunca. No quiero volver a verte en la vida.